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COMIENZA ETAPA DE DIFUSIÓN

NUESTRO OBJETIVO

Introducción –

Podríamos decir que la necesidad de «devolver» un poco de lo que hemos recibido desde las instituciones de corte iniciático, en la que fuimos formados todos los miembros de esta agrupación, nace desde el momento en que se alcanza el punto en que termina la formación sistemática (que suele ser al alcanzar un grado específico) y toca comenzar a realizar funciones tanto administrativas como de responsabilidad con los hermanos «menores» que están en nuestra senda, un poco mas atrás. 

En ese sentido, hemos estado trabajando hace años en esto que sentimos es un deber, en distintas instancias desde lo administrativo, como el orden y mantenimiento de documentación o la presidencia de asambleas, como el control de «stock» de implementos ritualísticos, administración de tesorería, etc. Sin embargo la función más crítica siempre ha sido la de «instructor». En ese sentido, nuestros integrantes han cumplido reiteradamente esta función y desde la vista privilegiada que ofrece ese sitial, es que ha surgido la necesidad de buscar alternativas que permitan palear ciertas debilidades que hemos encontrado en el sistema formativo de distintas ordenes y en sus distintos estamentos.

Desarrollo

Como decía, la formación es crítica, porque forja el futuro de una escuela; los aprendices de hoy son los instructores de mañana. Muchos de los problemas de nuestras escuelas radican en una formación debilitada o mal enfocada. Consideremos que la formación tiene aspectos formales e informales.

En lo formal, las escuelas tiene un sistema de instrucción académica con mayor o menor rigurosidad, en el que se entregan lecciones, material de estudio, interpretaciones globales de los simbolismos, fundamentos tradicionales y rituales, entre otras cosas, y esta parte en general podemos contar con instructores formales destinados a esta función.

Por otra parte hay una instrucción moral, de comportamientos esperables de sus miembros, de análisis interior y exterior. En esta faceta de la instrucción toma gran importancia el ejemplo que dan los distintos miembros de una escuela. La seriedad y consecuencia de los miembros de una «orden» son vitales, para poder diferenciar entre un grupo de personas «disfrazadas» o «paramentadas», ser y parecer.

Hay una tercera faceta de la formación que recae en los hermanos más experimentados en que éstos ofrecen en momentos informales, parte de sus reflexiones y conclusiones personales que le ofrecen profundidad a lo anteriormente descrito. Cuando esos maestro han tenido una buena formación, han sido proactivos en sus búsquedas, han reflexionado y logran ser conscientes de su rol, obtenemos un círculo virtuoso. Pero basta con que haya un alejamiento de estos hermanos para que se pierda un «bloque» formativo, para que quede un vacío, y hermanos con mala formación lleguen antes de tiempo a esos roles, para que se convierta rápidamente en un círculo vicioso.

Conclusión

Muchas veces cuando ocurren estos «vacíos formativos», a quienes les toca tomar las funciones formativas, se les dificulta muchísimo, porque caen en un vertiginoso proceso de autoformación a la vez que deben instruir a otros hermanos. Lo más complejo es que «el método» se aprende cuando lo están aplicando en ti, por lo que es muy probable que sea lo primero que se pierda.

Por estos motivos nuestra orden busca reunir información que pueda resultar útil para estos hermanos que puedan estar pasando por estas complicaciones, pero también para el público en general que se pueda interesar en estos temas, por lo que buscaremos optimizar nuestros recursos para sectorial su entrega y no perder violar nuestras tradiciones.

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